Un grupo de jóvenes mexicanos llamado “*Pac interactive studio” lograron combinar la tecnología lumínica con la moda a fin de darle el concepto de wearable y de ropa inteligente a las prendas utilizadas en una pasarela en Francia. Esto se logró al incluir sensores infrarrojos, leds, microprocesadores, hilo conductor, baterías y la programación del circuito, adecuada a cada estilo y necesidad.
The path del artista Ignacio Orsorio se inspira en la fotografía que se muestra debajo, tomada desde el telescopio espacial Hubble de la NASA.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) utilizan una de las fuentes de energía inagotables del planeta, el sol, como alternativa a los combustibles fósiles. Nicolás Velázquez Limón y Fernando Lara Chávez, especialistas del Centro de Estudios de las Energías Renovables (CEENER) del Instituto de Ingeniería de dicha casa de estudios, desarrollaron un gestor que concentra y convierte la radiación solar en fuente primaria de energía térmica que impulsa la producción de vapor de dos sistemas de generación independientes bajo modo solar en forma híbrida solar-biogás de manera continua.
Algunos estímulos visuales son capaces de causar convulsiones, la sensibilidad a la luz es el principal componente de estos eventos. Los investigadores del tema han descrito factores genéticos que determinan la hipersensibilidad a la luz con una mayor incidencia en la pubertad y en el 5% de los epilépticos.
Dentro de un cubo cubierto con velos traslúcidos, un bailarín toma un viaje visual en un espacio tridimensional entre los sueños y la realidad. Hakanaï es un performance digital en solitario de Adrien M / Claire B que hizo su debut en el Fishman Theatre el pasad 17 de marzo de 2015. La instalación de performance coreografiado combina mapeo de proyección, CGI, y sensores para responder dinámicamente a los movimientos y la proximidad de quien ejecuta el baile. Los visuales y sonidos son generados y animados en vivo, ofreciendo así una presentación única y totalmente diferente para cada realización.
Hasta que se demuestre lo contrario, la velocidad de la luz es un límite absoluto en el Universo. Pero nada impide que nos acerquemos todo lo posible a este límite sí algún día queremos viajar a otras estrellas. Nosotros no lo hemos logrado todavía, ¿pero podríamos detectar alguna nave alienígena que se desplazase por el espacio a velocidades relativistas?
Póngase de acuerdo con trescientos de sus vecinos. Sincronicen sus relojes. Tome aire, mucho, y sumérjase en su tinaco. Asegúrese que quede bien cerrado; no deje abierto resquicio alguno por donde pudiera filtrarse ni un débil haz luminoso. No se mueva, el agua no debe agitarse. Espere media hora para que sus ojos se acostumbren totalmente a la obscuridad; claro, sin respirar. Ponga atención. ¿Vio ese destello luminoso? ¿Ese otro? ¿No? Si pone atención podrá ver unos diez mil destellos cada segundo. Ahora anote cuidadosamente la hora en que ve cada destello. Sí, anote la hora, el minuto, el segundo, el milisegundo, el microsegundo y el nanosegundo correspondiente a cada destello. Más tarde compararemos los resultados con los de sus trescientos vecinos. ¿Que su reloj no mide nanosegundos? ¿Que sus vecinos no están buscando destellos dentro de sus tinacos? ¿Que de qué se trata todo esto? Intentaba que Ud. y sus vecinos me ayudaran a armar en sus azoteas un telescopio de rayos gama y rayos cósmicos, pero mejor salga del tinaco, séquese y déjeme contarle sobre lo que vi el viernes pasado. (Por si no le pareciera obvio, permítame recomendarle al lector que no intente meterse a su tinaco; es dañino para la salud.)
La radiación cósmica de microondas y su relación con el origen del Universo es una de las historias más fascinantes de la ciencia, dijo Tonatiuh Matos, destacado físico y cosmólogo, en su visita al Instituto de Física el 19 de febrero, en el marco del Año Internacional de la Luz.